Libre albedrío, plagio de frases célebres, poesías de mi propia inspiración y poesías ajenas.
viernes, 26 de agosto de 2011
Miedo
que me provoca tenerte tan cerca y tan lejos a la vez.
Fatídica noche en que probé tus besos,
tus caricias de seda,
que hoy se roban mis horas de sueño,
mi tranquilidad.
Es el precio que debo pagar por entregarme a tí,
mi ansia, mi estupor,
mis temblores y mis desvelos.
Quién diría que podría infringirme yo misma
la dulce tortura de tu amor que no siento seguro
entre mis manos...
miércoles, 13 de julio de 2011
Ausencia de ti
cuando recuerdo que fuí yo
quien decidió que no quería más
probar tus besos.
Y al leer aquellos viejos versos,
una ola de recuerdos vienen a mí,
de aquello que sentí un día,
ante el destello de tu sonrisa carmesí.
Recuerdo tu cuello brillante,
tornarse de color carmesí,
cuando entre mis manos explotabas,
jadeante, temblante.
Hoy que no estás conmigo,
pienso que lo mejor fué no intentar atarte,
porque bien sabía que lo tuyo es una pasión
que mis besos han alimentado.
El amor no nació entre mis noches de locura,
cuando te di la vida entera en mis besos,
cuando creí que te quedarías a mi lado.
Fui tu sosiego, la mujer que te dió en un momento,
la vida entera, que te recordará por siempre,
como aquella causa perdida, dulce quimera del futuro,
que tuvo tu cuerpo envuelto en terciopelo.
viernes, 17 de junio de 2011
Nocturno
la fidelidad del roce con tu piel,
los versos de tu voz
que hoy no están a mi vera.
Buscaría una y mil veces
tu calor y el aroma de tu pelo
entre mis sábanas silentes
que hoy te buscan sin remedio.
Tener tus caricias en mi rostro,
tu pasión mezcla de salvaje ingenuidad
que no se apaga, que sigue viva,
siguiendo tu camino detrás de una nube
que nos ha de esperar en la noche,
cuando tu y yo podemos amarnos.
domingo, 5 de junio de 2011
Echarte de menos
El viento fresco de esta noche de verano
que se cuela por las rendijas de mi alma,
hace que la sensación de no tenerte
se acrecente con cada minuto.
En mi pensamiento están
sin darme tregua,
la furia de tus besos como el mar,
y el fuego abrasador de tus manos
Que poseen mi cuerpo
en cada respirar.
A veces quisiera fundirme por siempre
en tu regazo,
refugio tibio que cubre mis espasmos
cuando al alba yo te nombro
Y de tu boca se repiten sin cesar:
te quiero, y mi alma se estremece,
te quiero y mi cuerpo se hace infinito,
te quiero y no puedo más con tanto amor
porque las horas a tu lado se hacen tan cortas,
como el momento mismo aquél
en que el sol se pierde en el horizonte
Para dar paso a la noche que me deja sin ti,
tan lejana de tu voz y de tu sonrisa,
vulnerable ante el manto de estrellas
que te aleja de mí cada vez que te vas.
lunes, 2 de mayo de 2011
Pienso en ti
que inunda la habitación
con el recuerdo de tu piel
que tuve entre mis manos.
Siento el deseo de tus ojos
que me miran con su brillo
intenso y melodioso,
cuando acaricias mis sentidos
con tus labios
que me rozan.
Siento que mi corazón te pertenece,
como antes no habia sentido,
perdida entre tus cabellos,
azabache, adormecidos.