Libre albedrío, plagio de frases célebres, poesías de mi propia inspiración y poesías ajenas.
sábado, 12 de noviembre de 2011
domingo, 6 de noviembre de 2011
Cittá
Camino por tus calles
donde los caminos se cubren de hojas secas
mientras el aroma de la inminente lluvia
en mis sentidos se regodea.
Solitario el parque que a mi vera se tiende
y en las copas de los árboles se escucha el rumor
del otoño que le acoje.
Me gusta el color de las bugambilias
que crecen despacio y sin tiempo
en algun muro de piedra,
abrigando la morada desconocida
Cuya penumbra alimenta mi curiosidad.
La ciudad se inunda de sombras entonces,
al caer la noche, y entre penumbras siento
el crujir de las hojas, a cada paso,
el aroma de la hierba fresca que espera el agua.
viernes, 23 de septiembre de 2011
Te has ido ilusión
Te has marchado y sé que será
para no volver.
Te fuiste por la calle del olvido,
dando tumbos por las esquinas de la decepción
sin saber cuál será tu destino.
Pero quién te ha echado,
si tu mismo te fuiste sin razón,
sin pensar acaso en el eco de tu propia desazón.
Y ahora que te veo lejano,
te pienso, intento retener tus besos en mi memoria,
y con este verso te protejo del olvido,
porque sé que cuando deje de quererte,
en mi corazón quedará tu huella
como una pisada en la arena,
previa tormenta de nuevo día.
para no volver.
Te fuiste por la calle del olvido,
dando tumbos por las esquinas de la decepción
sin saber cuál será tu destino.
Pero quién te ha echado,
si tu mismo te fuiste sin razón,
sin pensar acaso en el eco de tu propia desazón.
Y ahora que te veo lejano,
te pienso, intento retener tus besos en mi memoria,
y con este verso te protejo del olvido,
porque sé que cuando deje de quererte,
en mi corazón quedará tu huella
como una pisada en la arena,
previa tormenta de nuevo día.
Divagando
Soñé con esos campos floridos
tan plenos de tu mirada y nuestros abrazos
cuando al brillar el sol
la felicidad del momento llegaba.
Buscar en tu piel la paz
y la claridad de aguamansa
que solo el ensueño nos trae.
Y pensar que ese instante
pudiera prolongarse indefinidamente
llenando mis sentidos de tu dulzura
y tu sonrisa...
Y sentir, sentir que la vida se me iba
en el canto de luna
que tu adiós me dejó,
porque al dejar de quererme la noche se ciñó
y las estrellas con su manto
mi alma cubrieron,
dandole poesía a mi pena
que siguió sin rumbo,
cual barco a la deriva entre los mares del olvido.
sábado, 3 de septiembre de 2011
Tejiendo versos
Al caer la noche pienso en tí,
en el perfume que aumenta mi delirio,
cuando te acercas a mí,
presa en tu hechizo.
Y un verso comienza a asomarse,
descolorido, quizá sin querer llegar
a ninguna parte,
como descosido en el tiempo,
desnudo entre la lluvia
que no cesa de entre el firmamento.
Y llega el momento,
cuando regresa a mí tu recuerdo,
dulce y sinsabor por momentos,
como queriendo asaltarme sin remordimientos,
Me regala la impotencia de tus besos imposibles,
la incoherencia de tu amor que nunca tuve
y la furia del deseo que no podré fundir
con tu perfume.
Tan grande se convierte el verso,
que comienza a devanear entre otros recuerdos
confundiendo amores y nombres,
entretejiendolos todos juntos,
formando al final un solo nombre, un solo credo,
un solo y único dolor
y una sola y única felicidad
jamás concebida.
Tu nombre que mis labios no pueden pronunciar,
tus manos que mi ser ya no podrá tocar...
No existe el pasado ya,
porque sólo eres tú, plasmado en este verso
que se hace inmenso, casi inexplicable,
como el amor insano que vive en mi corazón,
triste por la ausencia
que me dejaste de tí.
en el perfume que aumenta mi delirio,
cuando te acercas a mí,
presa en tu hechizo.
Y un verso comienza a asomarse,
descolorido, quizá sin querer llegar
a ninguna parte,
como descosido en el tiempo,
desnudo entre la lluvia
que no cesa de entre el firmamento.
Y llega el momento,
cuando regresa a mí tu recuerdo,
dulce y sinsabor por momentos,
como queriendo asaltarme sin remordimientos,
Me regala la impotencia de tus besos imposibles,
la incoherencia de tu amor que nunca tuve
y la furia del deseo que no podré fundir
con tu perfume.
Tan grande se convierte el verso,
que comienza a devanear entre otros recuerdos
confundiendo amores y nombres,
entretejiendolos todos juntos,
formando al final un solo nombre, un solo credo,
un solo y único dolor
y una sola y única felicidad
jamás concebida.
Tu nombre que mis labios no pueden pronunciar,
tus manos que mi ser ya no podrá tocar...
No existe el pasado ya,
porque sólo eres tú, plasmado en este verso
que se hace inmenso, casi inexplicable,
como el amor insano que vive en mi corazón,
triste por la ausencia
que me dejaste de tí.
Recuerdos...
Me queda en la memoria el recuerdo aquél
de la noche más hermosa que me diste
y que no volverá jamás.
Viene a mi mente el momento en el que con
tus besos de esperanza,
tus manos como terciopelo,
avivaron mi cuerpo, adormecido.
E intento, desesperada, ferozmente,
borrar el desprecio de tu boca,
ignorar el gran dolor que a mi vida trajiste,
aquél día en que tu amor se evaporó, triste.
Trato de pensar que aquélla noche me amaste
con el alma y con el cuerpo
como jamás pudiste amar a nadie.
Que con aroma de jazmín me diste
suavemente un trozo de tu alma,
en tus suspiros profundos y sin prisa,
fuiste mío y yo de tí.
No hizo falta decirte que te amaba,
pues en cada roce de mis manos en tus labios,
sentiste mi clamor, el amor inmenso
que por tí sentía.
Sé que cometí el error de ignorarte por temor
al qué dirán,
pero siempre te quise, te sigo queriendo,
aunque en tu desprecio
me hayas roto el corazón,
convertido en un témpano helado
cuando de mi lecho te apartaste
para no volver...
de la noche más hermosa que me diste
y que no volverá jamás.
Viene a mi mente el momento en el que con
tus besos de esperanza,
tus manos como terciopelo,
avivaron mi cuerpo, adormecido.
E intento, desesperada, ferozmente,
borrar el desprecio de tu boca,
ignorar el gran dolor que a mi vida trajiste,
aquél día en que tu amor se evaporó, triste.
Trato de pensar que aquélla noche me amaste
con el alma y con el cuerpo
como jamás pudiste amar a nadie.
Que con aroma de jazmín me diste
suavemente un trozo de tu alma,
en tus suspiros profundos y sin prisa,
fuiste mío y yo de tí.
No hizo falta decirte que te amaba,
pues en cada roce de mis manos en tus labios,
sentiste mi clamor, el amor inmenso
que por tí sentía.
Sé que cometí el error de ignorarte por temor
al qué dirán,
pero siempre te quise, te sigo queriendo,
aunque en tu desprecio
me hayas roto el corazón,
convertido en un témpano helado
cuando de mi lecho te apartaste
para no volver...
sábado, 27 de agosto de 2011
Cómo fuí a enamorarme de tí,,,
Como fué a enamorarme de tí,
si bien sabía que no era bueno....
si bien sabía que no era bueno....
Marco A. Solís.
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