Te fuiste como llegaste de mi vida
Ángel o demonio entre mis manos
Dejando mis insomnios llenos
De tus manos
De tus besos.
Tanto deseo y tanta dicha
En muy poco tiempo
Serán tan difíciles de olvidar
Como la noche en que te descubrí
Perfecto, hecho de ébano...
Libre albedrío, plagio de frases célebres, poesías de mi propia inspiración y poesías ajenas.
domingo, 3 de agosto de 2014
Amor propio
Tanto amor propio
y vienes a cimbrar mi mundo,
cuando estaba aceptando olvidarte.
Porque un día me dije que no volvería a sufrir así
por amor, ni siquiera por el tuyo que, no me pertenece.
Y vienes con el recuerdo de tus besos
a despojarme de la defensa de mi alma,
de la barrera que interpuse ante el dolor.
Llegas como bólido a través de la noche
a suplantar mis fuerzas
por la dulce promesa de tus manos
Que al fin y al cabo compartidas
me dan vida,
después de la muerte.
y vienes a cimbrar mi mundo,
cuando estaba aceptando olvidarte.
Porque un día me dije que no volvería a sufrir así
por amor, ni siquiera por el tuyo que, no me pertenece.
Y vienes con el recuerdo de tus besos
a despojarme de la defensa de mi alma,
de la barrera que interpuse ante el dolor.
Llegas como bólido a través de la noche
a suplantar mis fuerzas
por la dulce promesa de tus manos
Que al fin y al cabo compartidas
me dan vida,
después de la muerte.
Muerte mía
Y primero me diste el cielo
entre tus manos que como palomas
se posaron en mi piel.
Me miraste sin hablarme,
me besaste sabiendo
que habrías de matarme dulcemente
Con una daga al centro del corazón,
acariciando mi cabello,
aún cuando yo sabía
que tu llegada significaba mi muerte.
Qué buscabas amor mío, al quitarme así la vida
tan de pronto, tan de imprevisto,
tan cruelmente...
Qué buscabas si en el fondo lo sabías,
lo sabíamos?
Y después vienes para,
entre mis restos, cantarme nuevos versos
que reviven acaso mi corazón marchito?
No comprendo tu manera de hacerme pedazos,
de amarme sin amar...
Qué maldad te mueve a herirme así,
como si fuera yo quien te hace tanto mal?
Será acaso que no te conmovieron mis lágrimas,
que no supiste lo que me doliste al marcharte...
entre tus manos que como palomas
se posaron en mi piel.
Me miraste sin hablarme,
me besaste sabiendo
que habrías de matarme dulcemente
Con una daga al centro del corazón,
acariciando mi cabello,
aún cuando yo sabía
que tu llegada significaba mi muerte.
Qué buscabas amor mío, al quitarme así la vida
tan de pronto, tan de imprevisto,
tan cruelmente...
Qué buscabas si en el fondo lo sabías,
lo sabíamos?
Y después vienes para,
entre mis restos, cantarme nuevos versos
que reviven acaso mi corazón marchito?
No comprendo tu manera de hacerme pedazos,
de amarme sin amar...
Qué maldad te mueve a herirme así,
como si fuera yo quien te hace tanto mal?
Será acaso que no te conmovieron mis lágrimas,
que no supiste lo que me doliste al marcharte...
domingo, 13 de julio de 2014
Ausencia
Es tu llegada el motivo de esta nueva ausencia
porque llegas a mi vida prestado,
para regalarme con tus besos la dulce ilusión
de un nuevo día, de nuevas caricias, nuevos sueños.
Y sin embargo te alejas, te siento fuera de mi vida
en cuanto cruzas la puerta,
cuando tu mundo se hace otro que no son mis ojos,
cuando callas, cuando te haces ausente...
Y aquí me quedo, triste y solitaria,
sin saber si volverás, o cuándo volveré a saber de tí.
Vuelvo a perderte cada vez que te vas,
aunque sepa que en realidad nunca te he tenido.
Quisiera pensar que debo ser feliz con los momentos que me das,
quisiera saber que no sólo es una ilusión la que te atrae a mí,
y sin embargo no sé si correr, huir o esperar el fin.
Algo en mi ser me dice detente, algo en mi piel me dice no pienses.
Y al final me quedo yo con la zozobra de tu cuerpo compartido
y tu corazón lejano, que no puedo tocar con mis caricias,
que no sé retener con mis miradas.
Si supieras tan sólo que te grito que te quiero
en cada suspiro,
en cada mirada, quizás, tocaría acaso tu corazón
para invitarte a quedarte mío para siempre
En ésta soledad que se me incrusta,
que se hace eterna, cuando tú te vas...
porque llegas a mi vida prestado,
para regalarme con tus besos la dulce ilusión
de un nuevo día, de nuevas caricias, nuevos sueños.
Y sin embargo te alejas, te siento fuera de mi vida
en cuanto cruzas la puerta,
cuando tu mundo se hace otro que no son mis ojos,
cuando callas, cuando te haces ausente...
Y aquí me quedo, triste y solitaria,
sin saber si volverás, o cuándo volveré a saber de tí.
Vuelvo a perderte cada vez que te vas,
aunque sepa que en realidad nunca te he tenido.
Quisiera pensar que debo ser feliz con los momentos que me das,
quisiera saber que no sólo es una ilusión la que te atrae a mí,
y sin embargo no sé si correr, huir o esperar el fin.
Algo en mi ser me dice detente, algo en mi piel me dice no pienses.
Y al final me quedo yo con la zozobra de tu cuerpo compartido
y tu corazón lejano, que no puedo tocar con mis caricias,
que no sé retener con mis miradas.
Si supieras tan sólo que te grito que te quiero
en cada suspiro,
en cada mirada, quizás, tocaría acaso tu corazón
para invitarte a quedarte mío para siempre
En ésta soledad que se me incrusta,
que se hace eterna, cuando tú te vas...
viernes, 14 de febrero de 2014
dolor
Ansiaba entre sus brazos
Calmar el vacío que quedó
Cuando te fuiste
Y sólo conseguí morir
Otra vez en tu recuerdo.
Una y mil veces morir
Sin tí, recordando todo el mal
Todo el daño que me hiciste
Una y otra vez la herida
En mi pecho y en mi cuerpo
Ahora las lágrimas son las únicas
Testigos de la ruptura con la felicidad,
De las ganas perdidas,
De los sueños truncados
Perdida entre el humo del desencanto
Y la nostalgia de ése amor que duele tanto...
Calmar el vacío que quedó
Cuando te fuiste
Y sólo conseguí morir
Otra vez en tu recuerdo.
Una y mil veces morir
Sin tí, recordando todo el mal
Todo el daño que me hiciste
Una y otra vez la herida
En mi pecho y en mi cuerpo
Ahora las lágrimas son las únicas
Testigos de la ruptura con la felicidad,
De las ganas perdidas,
De los sueños truncados
Perdida entre el humo del desencanto
Y la nostalgia de ése amor que duele tanto...
sábado, 1 de febrero de 2014
Dualidad
Amor que me das vida,
amor que me quitas el aliento
Vete de mí
o quédate hasta el fin.
Hoy podría darte mi vida
mañana quisiera no haberte visto nunca.
Estar contigo es el acontecimiento que espero
y cada día lucho por alejarme un poco de tí.
Y busco tu boca,
quiero tus miradas,
pero no debo, no debo...
amor que me quitas el aliento
Vete de mí
o quédate hasta el fin.
Hoy podría darte mi vida
mañana quisiera no haberte visto nunca.
Estar contigo es el acontecimiento que espero
y cada día lucho por alejarme un poco de tí.
Y busco tu boca,
quiero tus miradas,
pero no debo, no debo...
Entre el bien y el mal
Estoy entre tus manos
que no me han tocado aún
y me tienen al borde del paroxismo.
Mi experiencia me dice que no debo desearte así,
que eres ajeno, tu corazón en otro nido.
Y sin embargo mi instinto me empuja hacia tí.
Y entre el deseo y la razón
me debato entre el fuego de tu aroma
y las cenizas de lo que un día el amor fué...
Y sé que no sientes amor por mí,
tal vez también el fuego de la pasión,
una exaltación a tu vanidad quizás...
No debo quererte, lo sé,
pero tu boca es mi prisión,
tu voz es la llave del infierno
que no he tocado aún...
que no me han tocado aún
y me tienen al borde del paroxismo.
Mi experiencia me dice que no debo desearte así,
que eres ajeno, tu corazón en otro nido.
Y sin embargo mi instinto me empuja hacia tí.
Y entre el deseo y la razón
me debato entre el fuego de tu aroma
y las cenizas de lo que un día el amor fué...
Y sé que no sientes amor por mí,
tal vez también el fuego de la pasión,
una exaltación a tu vanidad quizás...
No debo quererte, lo sé,
pero tu boca es mi prisión,
tu voz es la llave del infierno
que no he tocado aún...
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