miércoles, 18 de junio de 2008

Cuando el amor acaba...

Cuando el amor acaba, sólo queda la pasión hecha cenizas,
nuestros besos en la nada,
un futuro hecho pedazos de lo que nunca seremos.

Quedan los reproches por lo que fuimos,
por el orgullo que no permitió que siguieramos,
queda el deseo de no recordarnos ya.

A destiempo nos quisimos en su día,
aunque en el fondo sabíamos que no era nuestro destino,
por qué entonces dime, porqué te sigo amando?

Será por costumbre, por comodidad,
porque no sé olvidarte,
porque a pesar de tu olvido te sigo recordando como antes?

Ilusiones del tiempo que se ha marchado
me hacen verte como antaño, amante, entregado,
cuando el presente me recuerda en tu sonrisa
que no hay más que lo que ya se ha terminado.

Te quiero y te rechazo al mismo tiempo,
no puedo ni quiero permitir que este dolor vuelva a mi,
no puedo vivir contigo en tu desamor,
asi que tengo que irme y dejarte de una vez por todas.

Estás cerca y me parece casi imposible entender
porqué dejaste de quererme,
en qué momento, en qué instante
sucedio lo que jamás pensé pasaría.

Y sin embargo aqui estamos separados,
por un destino que no ha querido
unirnos de por vida....



Silvia Guadarrama

martes, 20 de mayo de 2008

El enlace con tu boca

De la imagen de tu rostro aun recuerdo
el brillo de tus ojos, claro, diferente.

Será tu juventud, será tu ser
el que me impregna de tu aroma,
aún después de varias semanas
en la piel.

De tus ojos a tu boca queda un camino
que dibujé con mis besos y mis manos,
delineando el contorno de tu piel
que me llevaría hasta la dulzura de tus labios.

Caminar por el sendero de tu vientre,
sentir la tibieza de tu piel
sentirte estremecer con cada movimiento
signos de pasión que no sabe contenerse.

Y sufrir deseandote, deseandote sufriendo,
colgada de tus hombros y mi delirio,
estando lejos de tu corazón y muy cerca
del centro
de mis espejismos.

Te has ido ya y descubro entre sueños
que vuelves entre mi soledad
a mostrarte, impasible, apasionado
para desearte mucho más,
cuando tenga la ocasión de tenerte nuevamente..


Silvia Guadarrama

martes, 6 de mayo de 2008


Dulce aroma del día que comienza, trayendo a mi memoria imágenes como ésta, de un día estupendamente bueno, en donde con buena compañía lo he pasado muy bien no hace mucho tiempo...

La naturaleza siempre nos hace regresar a la infancia añorada, cubierta de sueños y buenos deseos para el futuro. Hoy por hoy, tener la sensación de que siempre he hecho lo que mi ser me ha dictado me llena de una satisfacción nueva, porque comienza otra parte del libro de mis relatos con un giro inesperadamente bueno!

Me gusta España, me gusta el aire que respiro, mi trabajo, mis nuev@s amig@s, mi nueva vida, alejandome de lo que me produce tristeza o desazón. Labro mi camino de otra manera, espero que de la mejor forma posible.

Aunque jamás he pretendido otra cosa sino hallar al amor de mi vida, hoy me siento liberada, me siento completa, a ratos entristecida por lo que he dejado atrás, mas no derrotada. Ahora puedo esperar de los días que vienen lo mejor de lo mejor y que viva la vida! (Aunque suene trillado jejeje).

lunes, 5 de mayo de 2008

Después de tí

Después de tí vino el vacío del desencanto,
devaneo de mis desvaríos,
sollozos de mi corazón ante tu amor perdido.

Y comprendí entonces que la vida no acababa en tu desprecio,
que el mundo ancho tenía para mí
la magia de un nuevo encanto.



Silvia Guadarrama

viernes, 25 de abril de 2008

Insomnio

Hoy, tu sonrisa
mañana olvidaré que te amaba.
Triste desencanto con aroma de rosas
que aumenta mi soledad.

Desamor de tus labios,
de tus ojos que me miran sin amar.
Silencio cruel que envenena mis pasos,
que lacera mis sentidos,

que condena mi regazo.

Hago de mis recuerdos mi penar,
aquellos dias en que aún podía sonreir.
Sí, lo intento, mas un muro de fracaso
atormenta mis esfuerzos.

No es que muera de amor,
muero por tu desamor,
del desplante de mis besos
del infame dolor del adiós sin tus palabras.



Silvia Guadarrama

miércoles, 16 de abril de 2008

Inconscientemente


Inconscientemente me hacía sorda a eso que llaman amor. Sí, porque pensé que era necesario hacerme la sorda, muda y ciega para que tu desprecio me sentara un poco menos mal. De verdad que lo intenté, dejé de buscarte, dejé de desearte, dejé de hacer tantas cosas para tí con el único propósito de olvidarte y precisamente en esas estoy...

Ya se que duele siempre decir adiós, pero duele más si no puede hacerse definitivamente, es como un juego macabro del destino que no te permite ir y tienes que mirarle cada día, pensando: "me jodiste el amor que sentía por tí" Y sin embargo tengo el valor de verte todos los días, de negarte igualmente. Así es como se hace una fuerte chingao!

Y eso, solamente eso, porque hoy me sentí sin fuerzas para verte una vez más. Al menos en teoría, porque ahora mismo te miro y no siento ni pena, más bien rechazo por tus rechazos. Si, eso querías no? pues lo obtuviste! Así que no te quejes ahora, ni me mires con cara de culpable. Que yo tengo la culpa? Pues si, a lo mejor sí, pero sabes qué? ME VALE MADRES...

jueves, 10 de abril de 2008

No es que muera de amor....

NO ES QUE MUERA DE AMOR, MUERO DE TI....

No es que muera de amor, muero de ti.
Muero de ti, amor, de amor de ti,
de urgencia mía de mi piel de ti,
de mi alma, de ti y de mi boca
y del insoportable que yo soy sin ti.

Muero de ti y de mi, muero de ambos,
de nosotros, de ese,
desgarrado, partido,
me muero, te muero, lo morimos.

Morimos en mi cuarto en que estoy solo,
en mi cama en que faltas,
en la calle donde mi brazo va vacío,
en el cine y los parques, los tranvías,
los lugares donde mi hombro
acostumbra tu cabeza
y mi mano tu mano
y todo yo te sé como yo mismo.

Morimos en el sitio que le he prestado al aire
para que estés fuera de mí,
y en el lugar en que el aire se acaba
cuando te echo mi piel encima
y nos conocemos en nosotros,
separados del mundo, dichosa, penetrada,
y cierto , interminable.

Morimos, lo sabemos, lo ignoran, nos morimos
entre los dos, ahora, separados,
del uno al otro, diariamente,
cayéndonos en múltiples estatuas,
en gestos que no vemos,
en nuestras manos que nos necesitan.

Nos morimos, amor, muero en tu vientre
que no muerdo ni beso,
en tus muslos dulcísimos y vivos,
en tu carne sin fin, muero de máscaras,
de triángulos oscuros e incesantes.
Muero de mi cuerpo y de tu cuerpo,
de nuestra muerte ,amor, muero, morimos.
En el pozo de amor a todas horas,
inconsolable, a gritos,
dentro de mi, quiero decir, te llamo,
te llaman los que nacen, los que vienen
de atrás, de ti, los que a ti llegan.
Nos morimos, amor, y nada hacemos
sino morirnos más, hora tras hora,
y escribirnos y hablarnos y morirnos.

Jaime Sabines